El
transporte básico que ofrecieron modelos como el Fiat 500, el
Citroën 2CV, el Mini y otros ha evolucionado en seguridad,
economía, confort y respeto al medio ambiente.
Los autos compactos o pequeños de hoy son más convenientes, en
casi todo sentido, que los medianos o grandes de hace 20 años,
porque su tecnología responde a estrictas normativas europeas y
estadounidenses que rigen su funcionamiento y procesos de
producción.
Generalmente, para comprar el factor crítico resulta ser el
desembolso a realizar. Pero, aún así, la mayoría de las personas
compran el carro que pueden pagar y que satisface aspectos
emotivos, como color de carrocería, equipamiento extra y demás
factores que son, en realidad, secundarios ante el nivel de tal
inversión.
En otras palabras
hablamos de cuánto cuesta sacar un carro de la agencia, costo
que incluye enganche, impuestos, trámites de escrituración y el
monto de cada mensualidad, más la totalidad de las mismas al
cancelar todas las letras.
Por eso es importante analizar antes de comprar. El análisis de
conveniencia para adquirir un auto pequeño puede resumirse en
los siguientes factores primarios:
1.
Adquisición. El transportarse en un auto pequeño representa
una inversión razonable si se hace un cálculo por kilómetro
recorrido, porque será más económico que uno de mayor tamaño.
2. Seguridad. Aunque sean más pequeños, los compactos
modernos son más seguros gracias a que utilizan materias primas
más resistentes que el acero. Por otra parte, si el auto pequeño
servirá para la ciudad estará como pez en el agua. En cambio, si
se necesitará realizar grandes recorridos en carretera, tal vez
un auto grande sea el más adecuado.
3. Economía en el gasto de combustible. Indudablemente
este es un factor primario en este segmento. Luce atractivo que
para llevar a 1.3 personas durante unos 80 kilómetros se
requiere un galón de gasolina, mientras que cuando se evalúa un
auto mediano tendrá que suponerse un consumo de 20 a un 30 por
ciento mayor.
4. El tipo de combustible. A pesar de una serie de
erróneos mitos que rodean al diesel, muy pronto la situación de
precios del petróleo hará reevaluar tales equivocaciones. En la
actualidad hay autos pequeños que recorren hasta más de 100
kilómetros con un solo galón de diesel.
5. Desempeño. Los nuevos motores, tanto diesel como
gasolina, logran producir más caballos de fuerza y newtons de
torque que máquinas mayores de hace apenas unos 5 años, las
cuales también consumían más combustible.
6. Espacio requerido. Los compactos aprovechan mejor el
espacio. El habitáculo de un auto de los años 70, con un motor
de 350 pulgadas cúbicas y 8 cilindros en V, tenía una capacidad
casi igual a la de uno pequeño actual que monta un motor de
menos de un litro, unas 61 pulgadas cúbicas, y en ambos caben
las mismas cuatro personas.
7.
Convertibilidad.
Como trasladar maletas, muebles y equipo es común, es importante
que los asientos traseros y el tercer cuerpo, o baúl, se
integren en sólo un espacio por medio de asientos abatibles, una
oferta común en los autos compactos de hoy.
8. Ecología. El respeto al medio
ambiente inicia en la eficacia energética que tienen los autos
compactos. Los grandes dinosaurios de 8 cilindros de los años 70
resultan ser hasta insultantes para el transporte diario actual,
además de que terminan con cualquier presupuesto de combustible
en una fracción del mes. Luego, los líquidos del motor tienden a
ser más y más respetuosos del medio ambiente en los autos nuevos,
siendo algunos biodegradables. Por último, la factibilidad de
tener partes reciclables en un auto es un alivio para quien se
sabe la causa del bienestar propio y de su familia.
Estos factores han cobrado mayor interés recientemente, porque
los precios internacionales del petróleo han llegado a niveles
tan altos que se cree que estamos ante una crisis similar a la
de los años 70, de donde surgieron la mayoría de los carros
pequeños que han dominado el mercado en los últimos 35 años.
Sin embargo, en
esta ocasión existe otro factor más impactante y de mayor
alcance: el despertar del mercado chino. Baste recordar cómo una
megaobra china alteró el precio y la disponibilidad del hierro
en todo el mundo, para evaluar qué nos espera cuando ese mercado
demande gasolina con voracidad.
Así que si usted todavía no ha considerado el uso de un auto
pequeño es tiempo de que lo haga, porque no se sabe desde cuándo
viajar en un auto mediano o grande será simplemente un grato
recuerdo.
Néstor Larrazábal
(mundomotor) |