|
Cuando
nos llame mi PADRE moraremos en casas hechas por los ángeles con
sus propias manos, con paredes que parecen de arcilla suave (ya
que allí no existe nada rugoso ni que raspe o lastime) con
hermoso jardín adelante y otro patio/Jardín atrás que dará con
el fondo del vecino, a los lados otras casas iguales solo
divididas por algún dibujo de flores o canteritos bajos como
adornos, dichas casas estarán en grupos de 6 / 8 o 12,
dependiendo de su tamaño, que dependerá del número de habitantes
por casa, las calles serán un transito de hermoso césped con
flores que no se lastiman, ya que al pisarlas sin querer,
vuelven a erguirse cual fénix instantáneas.
No sentiremos ni calor
ni frío, tomaremos agua cristalina de un sabor que no dará
crédito nuestro gusto, el agua saldrá fresca, los baños solo
tendrán agua fresca pero estará a la temperatura del cuerpo así
que no sentiremos frío al bañarnos, todo será agradable, todos
trabajaremos en comunidad no por obligación si no por gusto,
algunos harán utensilios en arcilla, platos, vasos, cubiertos,
otros trabajaran las plantas, otros atenderan a los animales,
los animales... así como nosotros los demás animales no habrán
muerto todos estarán allí y las mascotas vendrán por placer
algún hijo dormirá con un león otros con un oso, podrá pasearse
un cocodrilo en el comedor mientras almorzamos o cenamos, pero
nada nos llamará la atención, ningún animal tendrá colmillos ni
garras (ya que no les hará falta), ningún animal se habrá
extinguido ya que nuestro PADRE nos amó a todas sus criaturas,
allá algo alejados podremos observar los dinosaurios más alto y
muchos animales vivirán en rebaños de manera natural, solo los
veremos cuando vayamos a visitarlos, las aguas de los ríos serán
increíblemente cristalinas podremos bucear durante mucho tiempo
como aquellos mamíferos que con solo salir a respirar a cada
tanto es suficiente, nadaremos con delfines tanto como tiburones
o ballenas, y unos nos cuidaremos solo de no molestar al otro ya
que nuestro PADRE nos cuidará a todos, comeremos manjares a
discreción, todas las frutas y hortalizas tendrán gustos
deliciosos que nos gustará saborear a placer, pero cortaremos
toda aquella fruta que será aprovechada ya que si sacáramos de
más al otro día se echaría a perder, solo habrá día, no existirá
la noche cerrada, la misma será alumbrada por un lucero y una
luna hermosa y brillante que la noche parecerá día, la
iluminación en las casas también será provista por los ángeles y
si tendríamos que compararla con algo que conocemos sería con
una fibra óptica un poco más gruesa...
Los ángeles no serán
como pensamos durante tanto tiempo, tendrán cuerpo como nosotros
y cuando sea necesario se convertirán en energía para ir a donde
hagan falta...
No sabremos como pero
estemos donde estemos DIOS vivirá cerca nuestro, en una casa
inmensa, con forma de hombre, con una altura cercana a los 3
metros, en medio de un parque hermoso... cuando lo necesitemos
iremos a su casa, pero EL ya nos estará esperando...
Los sábados no
trabajaremos todo será festejo, ya que el sábado se lo
dedicaremos a EL, pero el verdadero motivo de los festejos será
la espera de Jesús y sus anécdotas, ya que siempre estará
viajando de planeta en planeta visitando a algún hermano del
universo, y el Sábado que no pueda venir, algún distraído
preguntará - ¿ Este Sábado vino Jesús ? - y la respuesta será,
- No, este Sábado no,
solo estuvo DIOS ...-
Ese mis amigos es el
paraíso que nuestro PADRE nos prometió.

VOLVER |