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Hombres bien
afeitados... |
Con
la aparición de las afeitadoras de hojas, y más tarde, las
eléctricas, el hombre comenzó a afeitarse diariamente en su
casa. Antiguamente, los peluqueros eran denominados
"barberos", porque el afeitar la barba de los caballeros o
emprolijarla les aportaba más clientes que las cuestiones
del cabello en sí. Los hombres debían recurrir a la
peluquería todos los días, si querían estar prolijos y lucir
sus caras limpias y sus bigotes con un largo perfecto.
Con la aparición de las afeitadoras de hojas, y más tarde,
las eléctricas, el hombre comenzó a afeitarse diariamente en
su casa, solo frente al espejo, aprendiendo de a poco los
secretos de una buena afeitada.
En los salones, ya no es habitual que se requiera el
servicio de afeitada, pero sí el del cuidado de la barba
crecida o del bigote, que incluye, además, la tintura,
cuando empiezan a aparecer las primeras canas, para lo cual
existen excelentes accesorios.
Pero si volvemos a la afeitada cotidiana, existe un ritual
que se debe cumplir para que el rostro no se irrite. Lo
ideal es afeitarse después de la ducha, cuando los poros
están bien abiertos por el agua caliente (que cumple el
mismo efecto que antes tenía la toalla húmeda y caliente que
el peluquero colocaba a manera de rosca sobre la cara del
cliente).
Una vez que los poros están bien abiertos, se aplica la
crema de afeitar, para facilitar que los pelos salgan sin
problemas. La hoja (son ideales las de tres hojas, puesto
que actúan con más precisión) se debe pasar dos veces:
primero en la dirección del nacimiento del pelo, y luego
siguiendo la dirección contraria (para abajo y para arriba).
Hay que tener en cuenta que la piel de la cara puede sufrir
si se presiona demasiado sobre ella con la máquina o si el
filo no es suficiente.
Una vez completado el afeitado, sacar los restos de espuma
con agua fría (para que los poros abiertos por el calor, se
vuelvan a cerrar) y colocar una loción "aftershave", sin
alcohol (no debe sentirse ningún tipo de ardor al
aplicársela). Y, finalmente, un buen humectante le dejará el
rostro en perfectas condiciones.
Muchos hombres dudan acerca del largo que mejor les queda.
En el caso de quienes gustan de usar el pelo muy corto,
además de la moda (a la que no hay que atarse ciegamente),
conviene tener en cuenta los siguientes puntos:
1) Forma del rostro y de toda la cabeza: es importante que
sea armónica. Las cabezas simétricas y con rostros ovalados
o con peras breves lucen muy bien los cabellos cortos. Los
rostros rectangulares, por ejemplo, se resaltan muchas veces
con cortes en donde apenas hay un poco de volumen en la
parte superior. Son muy modernos.
2) Forma de las orejas. Si son muy grandes, queda mejor que
un poco de pelo las cubra, por lo que los cortes muy cortos
no son lo más adecuado.
3) Cabellos rebeldes. Cuando es difícil dominar el pelo y
peinarse como se desea, el corte súper corto es ideal.
4) Cantidad de cabello. Los cortes muy cortos quedan muy
bien en cabellos muy abundantes, donde se los maneja con
gel, resaltando mechas desparejas y con movimiento. Pero,
también, si el cabello escacea, estos cortes son muy
adecuados, ya que emparejan un largo que, inevitablemente,
será menor en las zonas más afectadas por la pérdida de
cabello. Hoy en día, los cabellos súper cortos son muy sexy,
y no importa tanto si una incipiente calvicie amenaza una
frente masculina. |
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