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El
Feng Shui es un arte chino con más de 3.000 años de antigüedad y que
tiene como objetivo organizar la vida en función de las fuerzas
naturales del universo, que en definitiva no es más que saber ubicar
correctamente una casa y sus muebles y accesorios.En la actualidad
existen dos grandes corrientes, la tradicional que está ligada a
aspectos religiosos del "I Xing", y una más moderna, cuya figura
emblemática es Lin Yu, más abierta y accesible a todos los
interesados. En el fondo, ambas escuelas tienen unos fundamentos
comunes como son la orientación, los fluídos de energía, la
consideración de las corrientes magnéticas y un conjunto de factores
que desde Occidente no se tienen tan en cuenta, salvo por una
minoría más progresista.
Buenas vibraciones
Según el Feng Shui, los espacios están cargados de energía, que si
se canaliza de la manera adecuada puede transformarlos de manera
armónica que se transmitirá a la experiencia vital de las personas
que ocupen ese espacio. Los campos de energía están determinados por
los colores, las luces y el tipo y posición de los muebles y
accesorios utilizados. A continuación se exponen algunos de los
rasgos básicos del Feng Shui.
Corrientes
Una norma importante es evitar que la puerta de entrada esté
enfrentada con una puerta de salida o una ventana, pues en este caso
la energía fluye entre ambos puntos sin ocupar el espacio.
Desorden
Se debe evitar el desorden pues provoca que la energía se estanque y
no se distribuya por la estancia.
Elementos que aumentan la energía
Para aumentar y mejorar la energía positiva se pueden utilizar una
serie de elementos como plantas, cristales de roca, campanillas de
viento y móviles.
Algunos consejos
Para saber dónde ubicar una casa, se colocan alimentos y se observa
su evolución, si se mantienen en buen estado durante días indica que
existe energía positiva y que por lo tanto es un buen sitio.
Se desaconseja la existencia de agua cerca o debajo de la casa.
Los cables de alta tensión destruyen la energía positiva, siendo
necesario evitarlos.
Son más recomendables las casas con una sola puerta de entrada, la
cual deberá estar libre de cualquier obstáculo.
Evitar los muebles en los pasillos (especialmente si son grandes)
pues entorpecen la corriente energética.
Es muy importante que la casa goce de una buena iluminación. Las
luces artificiales deben proyectarse hacia arriba o hacia abajo y no
hacia los laterales.
No colocar una puerta delante de una ventana.
Eliminar aparatos eléctricos de los dormitorios, pues emiten
corrientes electromagnéticas que pueden interferir con el sueño.
Dormir con la cabeza orientada hacia el norte.
Evitar los árboles que estén muy cercanos a la casa. |