| Lo
dijo al presentar la tarjeta electrónica recargable que, en
un plazo de 90 días, (primeros días de Mayo) se usará para
viajar en trenes, subtes y colectivos de Capital y el GBA.
"Es un gran alivio en los inconvenientes cotidianos de los
usuarios", agregó.

Las largas
colas para conseguir monedas parecen tener los días
contados. Al menos a eso es a lo que apunta el sistema de
boleto electrónico lanzado por el Gobierno este mediodía en
la residencia de Olivos. Durante la presentación de la
tarjeta -que se podrá utilizar para viajar en trenes, subtes
y colectivos de la Capital Federal y el Gran Buenos Aires-
la presidenta Cristina Fernández consideró que la nueva
modalidad supone "una mejora sustancial para los sectores
más vulnerables socialmente" y la eliminación del "negocio
de las monedas".
Esta tarjeta se podrá cargar con un monto predeterminado de
dinero y se descargará al apoyarla sobre máquinas lectoras
en los trenes, subtes y colectivos. De esta manera, los
usuarios podrían olvidarse del "problema" de conseguir
monedas para viajar, un calvario que miles de pasajeros
sufren a diario. "Será un gran alivio en los inconvenientes
cotidianos de los usuarios", señaló Cristina.
La Presidenta dijo que además de una mejora en la "calidad
de vida" de lo pasajeros, el boleto electrónico representará
"un elemento de control y de seguridad en el transporte", ya
que posibilitará, por ejemplo, "hacer un control de la
velocidad de los colectivos"
"He fijado un plazo, de 90 días, para que todos los usuarios
puedan disponer de tarjeta electrónica en el ámbito
metropolitano y se pueda eliminar el negocio de las
monedas", señaló la Presidenta, quien agregó que con el
sistema actual "no sólo estamos ante el inconveniente de la
falta de monedas sino también ante el negocio de las
monedas".
En este sentido, la mandataria recordó que hay gente que
hace "negocios" y "especula" con las monedas. "Hace poco se
pudo detectar una empresa que tenía tambores repletos de
monedas y especulaba. Esos negociados los terminan pagando
los que son más vulnerables, los que dependen del sistema de
transporte público para viajar a sus trabajos y a sus
lugares de estudio", afirmó.
Según explicó, el decreto que firmó este mediodía fija un
plazo de 90 días para que los colectivos, trenes y subtes de
la Ciudad y el GBA implementen el nuevo sistema. Luego,
habrá un período en el que ambos métodos (el de tarjeta y el
de monedas) "convivirán" hasta que el nuevo sistema pueda
"suprimir por completo" al anterior. Para eso, además de las
unidades, estaciones y terminales, se deberán colocar
lectoras en una red de comercios adheridos.
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