INDICE
EDITORIAL
TELEFONOS UTILES
POESIA
RICO Y SANO
SECCION FIERROS
SECRETO DE MUJER
NUESTRA SALUD
HUMOR PARA TODOS
SERVICIOS VARIOS
HOROSCOPO
PARA REFLEXIONAR
NOTAS
DATOS CURIOSOS
FARMACIAS
INFORMÁTICA
CONSULTAS
Votame_hace_click_aqui








 

Nuestra Salud      recopilación Leonardo E. Cano

Como dejar de Fumar  última parte

Superar la pérdida de esta franja horaria, de todos modos, es un gran reto, un gran logro que nos acerca a la sensación que tendremos cuando ya no haya ninguna franja horaria. A partir de este momento fumaremos todos y cada uno de nuestros cigarros despacio, dando bocanadas lentas, siendo conscientes de nuestro medido acto, si no lo hacíamos ya. Si no nos ha dado problema alguno este evento, que habrá que anotar señaladamente en la Agenda del Fumador, seguiremos quitando cigarros al ritmo habitual, pero si hemos tenido problemas, ralentizaremos el proceso una semana (por ejemplo: de quitar un cigarro a la semana a quitarlo cada dos, o de quitar un cigarro cada mes a quitarlo cada mes y una semana, es decir, mas o menos cada cinco semanas).

Fase 4: Hola, vida nueva.
A partir de ahora ya no compraremos más tabaco. De esta manera para fumar tendremos que pedir. Cuando por el motivo que sea pensemos que ya no podemos seguir pidiendo dejaremos de hacerlo.
Llegados a este punto, ya habremos suprimido una o dos fases horarias sin tener problema alguno, de manera que estaremos preparados para decir que fumar es una palabra que no viene en nuestro diccionario, y tan sólo necesitaremos los sistemas de apoyo del capítulo anterior cuando por alguna razón tengamos ansiedad, o ese pensamiento de "Lo bien que me sentaría un cigarrito ahora", o cuando veamos a gente fumando. Para dejar nuestra vida de fumador tenemos que cambiar de vida, hasta de pulmones, si pudiéramos. Esto significa: No tener ceniceros en casa, o tenerlos en el trastero, en el trabajo ir a la sala de descanso habilitada para no fumadores, sentarse en el espacio de no fumadores en los restaurantes, pedir a amigos y familiares que no fumen en tu presencia, etc. En esencia, evitar cualquier tipo de contacto con el tabaco. Si todo esto se consigue sólo habrá un momento en el que podamos desear el tabaco: Cuando algo nos ponga nerviosos. Entonces seguiremos este consejo del capítulo anterior:
Sustituir el cigarro que nos falta por pipas o chicles, o algo que simplemente nos distraiga las manos y la boca.
No leeremos de cabo a rabo la Agenda del Fumador, ya que si dejamos de fumar ya no hay fumador, por lo tanto guardaremos la Agenda del Fumador y no la miraremos para nada hasta la siguiente Fase.

Fase 5: ¿Ya no Fumaré más?
¿Ya no fumaré más? Esta es la pregunta que todos nos hacemos cuando ya ha pasado ese tiempo en que necesitábamos volver a fumar más que respirar, pero no lo hicimos (Si lo hicimos, anotaremos en la Agenda del Fumador HE VUELTO A FUMAR en letras rojas, y en la siguiente página anotaremos VOY A DEJAR DE FUMAR, de modo que todo empieza de nuevo y ahora sí que dejamos de fumar del todo en serio) ya estamos limpios, ya no somos adictos al tabaco, pero eso es porque nadie fuma delante de nosotros, no vamos a las zonas de esparcimiento de fumadores y no tenemos contacto alguno con el tabaco, pero ¿qué pasaría si nos vamos a una fiesta donde todo el mundo fuma? ¿Y si alguien nos ofrece tabaco? no sabemos lo que pasaría porque hemos cambiado tanto de vida que ya no es nuestra vida. A partir de ahora no prohibiremos a nuestros amigos ni familiares fumar delante de nosotros, si tenemos compañeros de trabajo en la sala de descanso de fumadores nos reuniremos allí con ellos como antes, si vamos a un restaurante con amigos o parientes que fuman iremos a la zona de fumadores, etc.
Si no podemos con nuestra antigua vida sin fumar, volveremos a la protección que supone nuestra vida sin contacto con el tabaco, hasta que nos sintamos preparados para volver a intentarlo.
Si aguantamos nuestra vida habitual junto al tabaco durante un año sin fumar ya está todo bien, ya hemos dejado de Fumar, ¿Porqué no celebrar una fiestecita de Despedida de Fumador? Acaso no hacen fiestas de despedida los futuros casados y hasta los recién divorciados? Ya volvemos a ser quienes éramos antes de esa primera fatal calada. Seguro que hasta podemos subir dos pisos o tres de escaleras sin esfuerzo y sin ahogo, y empezaremos a encontrar tantas ventajas en nuestra vida sin tabaco que sabremos con absoluta certeza que ya NO VAMOS A FUMAR MÁS. 

FUENTE: cursos mailxmail.

La información de esta página no pretende substituir el consejo médico.
Consulte a su médico ante cualquier duda sobre su salud o antes de iniciar una nueva terapia, dieta o programa de ejercicio físico.


VOLVER
 



 

 Diseño Leonardo E. Cano