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¿Qué es la
dermatitis atópica? |
La
palabra “dermatitis” significa inflamación de la piel.
La palabra “atópica” se refiere a la tendencia que tiene una
persona para desarrollar enfermedades alérgicas.
La dermatitis atópica es una enfermedad cutánea de larga
evolución
La dermatitis atópica es más común en los niños, aunque
puede afectar a cualquiera. Las personas que viven en las
ciudades y en climas secos parecen tener una mayor
predisposición para desarrollar la enfermedad. Cuando el
niño crece y llega a la adolescencia, la dermatitis atópica
suele mejorar o incluso desaparecer, aunque la piel sigue
siendo seca y se irrita e inflama fácilmente. En otras
ocasiones, la dermatitis atópica aparece en los adultos.
La dermatitis atópica no es una enfermedad infecciosa, no se
puede “contagiar” de otra persona, ni se puede contagiar a
los demás.
Signos y síntomas de la dermatitis atópica
Piel seca - Picor en la piel - Erupción cutánea en la cara,
en la flexura de los codos, detrás de las rodillas y sobre
las manos y los pies.
El rascado de la piel puede causar:
Enrojecimiento - Hinchazón - Fisuras en la piel
Secreción de un líquido claro - Costras
Engrosamiento de la piel - Cicatrices cutáneas
Con frecuencia la enfermedad cursa en forma de “brotes” y “remisiones”:
los síntomas cutáneos empeoran durante un tiempo,
posteriormente van mejorando y acaban por desaparecer casi
por completo.
A menudo la dermatitis atópica también se denomina “eccema
atópico”. El término eccema define muchos tipos de
enfermedades cutáneas y la dermatitis atópica es la forma
más común de eccema. Otros tipos de eccema son el de
contacto alérgico, el de contacto, el dishidrótico, el
numular, el seborreico, la neurodermatitis y la dermatitis
por estasis.
Causas de la dermatitis atópica
La causa de la dermatitis atópica es desconocida. Se cree
que está causada tanto por factores genéticos y hereditarios
como por factores medioambientales. Con frecuencia, las
personas que padecen dermatitis atópica padecen también
otras enfermedades atópicas, como rinitis o asma alérgicas.
Diagnóstico
El diagnóstico de la dermatitis atópica se basa en los
síntomas. Cada persona tiene su propia mezcla de signos y
síntomas que van cambiando con el tiempo. Los médicos suelen
realizar una cuidadosa historia médica personal y familiar
sobre la presencia y evolución de los síntomas, otras
enfermedades alérgicas, etc.
No existe ninguna prueba diagnóstica para esta enfermedad,
aunque en ocasiones suele realizarse un estudio de alergia
con las pruebas cutáneas de alergia.
Tratamiento de la dermatitis atópica
El plan de tratamiento se basa en la edad, la gravedad de
los síntomas y el estado general de salud del paciente. Este
plan terapéutico debe ser mantenido lo más rigurosamente
posible para determinar la utilidad de las medidas empleadas.
Un estilo de vida apropiado y unos buenos hábitos de cuidado
de la piel suelen mejorar los síntomas.
Los objetivos del tratamiento de la dermatitis atópica son
la curación de la piel afectada y la prevención de los
brotes de la enfermedad, a través de:
El desarrollo de unos buenos hábitos de cuidado de la piel
La evitación de los factores que desencadenan los brotes
El tratamiento de los síntomas cuando se presenten.
Entre los fármacos para el tratamiento de la dermatitis
atópica se encuentra los siguientes:
Cremas o ungüentos cutáneos para reducir la hinchazón y
reducir las reacciones alérgicas
Corticoides
Antibióticos para el tratamiento de las infecciones causadas
por las bacterias
Antihistamínicos con potencial sedante para ayudar a reducir
el rascado nocturno del picor de la piel
Agentes que deprimen el sistema inmunitario
Otros tratamientos de la dermatitis atópica son los
siguientes:
Terapia lumínica
Combinación de terapia lumínica y los fármacos llamados
psoralenos.
Evitación de los alergenos
Las personas con dermatitis atópica no deberían vacunarse
contra la varicela, ya que puede causarles reacciones y
problemas graves.
Prevención del empeoramiento de la dermatitis atópica
Los irritantes y los alergenos producen el empeoramiento de
la dermatitis atópica.
Los irritantes son productos o sustancias que causan
enrojecimiento de la piel y picor o sensación de quemazón.
El estrés, la ira y la frustración pueden hacer empeorar la
dermatitis atópica, aunque no se ha demostrado que sean su
causa. Las infecciones cutáneas, la temperatura y el clima
también son capaces de desencadenar un brote de la
enfermedad. |
La información de esta página no pretende substituir el consejo
médico.
Consulte a su médico ante cualquier duda sobre su salud o antes de
iniciar una nueva terapia, dieta o programa de ejercicio físico.
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