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Calcomanías
Serigrfía
Ploteo
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Sección
Fierros
(Fuente: Enciclopedia del Automovil) |
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LOS
DESCAPOTABLES |
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Los automóviles que permiten su
conducción en contacto directo con el aire ofrecen un disfrute adicional al simple placer de conducir, pero este tipo de automóviles requiere asimismo unas condiciones de mantenimiento diferentes a las de los modelos convencionales.
Los climas templados y soleados han facilitado la difusión de estos modelos, y el aspecto deportivo y atractivo de los mismos han hecho que sean ambicionados por muchos conductores, pero la conducción de estos
automóviles también tiene sus
inconvenientes, tales como una mayor necesidad de limpieza y un mantenimiento de la capota y del mecanismo de cierre de la misma.
Hay dos tipos diferentes de capota: la dura y la flexible. La primera es una capota que no pierde la forma y, por tanto, debe de guardarse íntegra en el
maletero o en el garaje, sin embargo, la capota flexible, tras una serie de pliegues realizados por un mecanismo, se oculta en la parte trasera, ocupando un reducido espacio del maletero ya
preparado para ello.
El mantenimiento de la capota consiste, entre otras cosas, en el cuidado del material de la capota, del mecanismo de
despliegue y de los mecanismos de encaje de ésta con la carrocería del automóvil.
El material de la capota ha de ser resistente a los pliegues, en las zonas afectadas por los dobleces, y también a los lavados de los túneles automáticos. Además debe poseer un aislamiento térmico suficiente para evitar las
temperaturas extremas en los días de frío o calor y ser hermética en caso de lluvia. El mecanismo de despliegue de
la capota puede accionarse manual o eléctricamente, asegurándonos del despliegue total de la capota sin forzar los mecanismos, para lo cual el
mantenimiento debe de incluir el engrase de las articulaciones, evitando que se produzcan adherencias o suciedades en el mecanismo.
El cierre de la capota debe de realizarse herméticamente a lo largo de toda la carrocería, y sobre todo debe de disponer de fijaciones que con un
accionamiento suave consigan el ajuste hermético con la capota. Estos cierres deben de ser seguros, fiables y de fácil
manejo, pues no debe de correrse el riesgo de que la capota se abra mientras se circula a cierta velocidad.
Es aconsejable circular con la capota plegada siempre que se haga a velocidad moderada, ya que a mayor velocidad la corriente de aire que se produce en el
habitáculo puede originar remolinos molestos para los ocupantes, y arrastrar insectos o partículas dañinas al interior del automóvil. |

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