|
Hemos
modificado tan radicalmente nuestro entorno que ahora debemos
modificarnos a nosotros mismos para poder existir dentro de él.
Norbert Wiener
El ómnibus viajaba por las rutas Argentinas. Allí estaba yo,
con la cara pegada al vidrio, viendo pasar como en una
película un paisaje hermoso, sorprendente, siempre cambiante.
Un territorio maravilloso, con árboles, arroyos, lagos, mar,
montañas, nieve, bello por donde se lo mire. ¡Qué lindo regalo
poder apreciar tanta naturaleza!.
Luego, al observar el micro en el que viajaba y los demás
vehículos que recorrían la misma ruta, empecé a pensar también
en las creaciones del hombre. Gracias al trabajo continuo de
tantos seres humanos que con creatividad y muchas horas de
dedicación han logrado avances en la tecnología para poder
viajar más rápido y con más comodidad; autos, aviones, barcos,
además de todos los inventos que hacen que nuestra
civilización avance y mejore su calidad día a día.
Cuando llegué a mi barrio me entristecí, de repente noté que
mi entorno había cambiado. ¿Cómo puede ser posible que los
hombres, la gente que habita mi ciudad, no comprendan la
necesidad y la conveniencia de cuidar y preservar el lugar
donde vivimos?. ¿Cómo puede ser que fábricas del barrio pongan
en riesgo a los vecinos y a sus propios empleados desechando
residuos con contaminantes y aguas no tratadas a las redes
cloacales domiciliarias?. Entiendo que la situación del país
está mejorando poco a poco y que las industrias están
renaciendo como "pueden" luego de años sin producción y sin
mantenimiento, pero nunca hay justificación que
permita destruir el mundo y la gente a cambio de un posible
beneficio.
En estos meses destejamos el día del trabajador y
prácticamente termina con el día de la Revolución de Mayo
Si por un momento aislamos nuestro trabajo de la idea de "trabajar
para comer" y revolucionamos nuestros pensamientos con la
misma inquietud de los ciudadanos del año 1810 "Los ciudadanos
queremos saber que está pasando...". Lograríamos una nueva
concepción de trabajo que involucre no solo la tarea a cumplir
sino los aspectos éticos hacia nuestros pares.
Pocas veces nos detenemos a pensar cuales son las
consecuencias futuras de cada uno de nuestros actos y muchas
veces dañamos nuestro medio ambiente con malos hábitos que son
a veces tan rutinarios que ya ni siquiera evaluamos las
consecuencias.
En nuestras tareas diarias lo principal es preservar la salud,
de nada nos sirve quejarnos de las secuelas que nos dejó el
trabajo que realizamos durante casi toda nuestra vida.
Albert
Einstein dijo "el mundo no está en peligro por las malas
personas, sino por aquellas que permiten la maldad".
La tierra debe existir para nuestros nietos y
nietos de nuestros nietos, está en nuestras
manos ahora mismo. CUIDÉMOSLA !
|